Cocaína, fuga, allanamientos y un traslado urgente: los detalles

Carlos Manuel Fiordelino, de 53 años, considerado por la Justicia Federal como el principal responsable de la organización narcocriminal desarticulada tras el secuestro de más de 260 kilos de cocaína en el departamento Feliciano, fue trasladado a una unidad penal federal de máxima seguridad ubicada fuera de Entre Ríos. La medida fue dispuesta en el marco de una causa que ya tiene tres detenidos y que continúa avanzando con nuevos allanamientos y peritajes.

La decisión fue adoptada por el Juzgado Federal de Concordia, a cargo de la jueza Analía Ramponi, que investiga una estructura dedicada al transporte y distribución de estupefacientes en la región. Según trascendió, el traslado respondió a la gravedad de los hechos investigados y a la relevancia que tendría el acusado dentro de la organización.

El procedimiento que dio origen a la causa comenzó durante un control realizado por personal del Puesto Caminero Puente Hierro. Allí, los efectivos intentaron identificar a los ocupantes de un Mercedes Benz C 200 que ingresaba a Entre Ríos desde Corrientes. Sin embargo, el conductor escapó por la Ruta Provincial 28, lo que derivó en un operativo cerrojo coordinado por la Policía de Entre Ríos.

Tras la persecución, el vehículo fue interceptado por efectivos de la Jefatura Departamental Feliciano. En su interior fueron hallados 250 paquetes de clorhidrato de cocaína con un peso superior a los 260 kilogramos, además de otras cantidades de cocaína y marihuana, un arma de fuego calibre 9 milímetros, municiones, dinero en efectivo y teléfonos celulares.

Como resultado de ese procedimiento fueron detenidos Fiordelino y Benjamín Ariel Maciel, de 19 años, ambos oriundos de Corrientes. Posteriormente, la investigación avanzó hacia esa provincia y derivó en una serie de allanamientos simultáneos en Corrientes capital e Itatí.

En uno de esos operativos fue detenida Sebastiana Beatriz Britez, de 41 años, madre de Maciel, quien quedó vinculada a la investigación federal. Durante los procedimientos se secuestraron nuevas cantidades de cocaína presuntamente destinadas a la comercialización, armas de fuego, cartuchería, documentación, dinero en efectivo, teléfonos celulares, una notebook y una balanza de precisión.

La causa también permitió reconstruir parte del historial del principal acusado. Fiordelino, oriundo de Rosario e hijo de un comisario retirado, registra antecedentes por narcotráfico y estuvo entre los delincuentes más buscados del país. Según publicaciones periodísticas, fue detenido en 2011 tras un enfrentamiento armado, se fugó meses después de una dependencia policial y permaneció prófugo durante varios años utilizando identidades falsas.

Mientras tanto, los investigadores trabajan sobre los dispositivos electrónicos secuestrados. El objetivo es identificar a otros posibles integrantes de la organización y determinar quiénes eran los proveedores y destinatarios finales de la droga, considerada una de las mayores cargas de cocaína incautadas en Entre Ríos en los últimos años.

Desde la Policía de Entre Ríos destacaron que el operativo permitió desarticular una estructura criminal con ramificaciones en distintas jurisdicciones y remarcaron la intervención coordinada entre las fuerzas de seguridad y la Justicia Federal para profundizar la investigación.

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