El gobierno de Uruguay analiza relocalizar la planta de hidrógeno verde que la empresa HIF Global proyecta instalar en Paysandú. La posibilidad fue confirmada este miércoles tras una reunión en Montevideo entre el presidente Yamandú Orsi y el intendente sanducero Nicolás Olivera. La iniciativa surge en medio de los reclamos planteados desde la provincia de Entre Ríos, encabezados por el gobernador Rogelio Frigerio.
La eventual mudanza no implicaría salir de Paysandú, sino trasladar el proyecto a otro punto del mismo departamento. Según explicó Olivera, la alternativa está “bastante avanzada” y apunta a encontrar un predio que ofrezca mejores condiciones logísticas y ambientales, sin afectar la viabilidad de la inversión.
El intendente remarcó que el gobierno uruguayo mostró “sensibilidad” ante los planteos realizados desde Argentina, aunque dejó en claro que el país vecino mantiene su potestad para decidir sobre sus inversiones. En ese marco, sostuvo que si el cambio de ubicación ayuda a bajar la tensión con Entre Ríos, “mejor que mejor”.
Un cambio que busca destrabar el conflicto con Entre Ríos
La posibilidad de relocalizar la planta aparece como un gesto político en medio de la preocupación que generó el proyecto en ciudades entrerrianas, especialmente en Colón, por su cercanía con la costa uruguaya.
Olivera explicó que se analizan predios que ya cuentan con ventajas preexistentes, tanto desde el punto de vista ambiental como logístico. Incluso, trascendió que hay terrenos vinculados a Ancap entre las opciones, algunos ubicados a varios kilómetros del río Uruguay, lo que evitaría impacto visual desde la costa argentina.
“El objetivo es encontrar un lugar que mantenga o mejore las condiciones del proyecto original”, indicó el jefe comunal, quien insistió en que el proceso podría derivar en una solución favorable para todas las partes.
Una inversión histórica que sigue en marcha
Más allá del posible cambio de ubicación, el gobierno uruguayo ratificó su intención de avanzar con el proyecto. Se trata de una inversión estimada en más de 5.300 millones de dólares, considerada la más grande en la historia del país.
La planta tiene como objetivo producir unas 880 mil toneladas anuales de e-combustibles a partir de hidrógeno verde. De concretarse, las primeras exportaciones están previstas para 2029, con destino a mercados de Europa y Asia.
La clave: el costo de la energía
Uno de los puntos centrales que todavía se discuten es el precio de la energía que abastecerá a la planta. La empresa viene reclamando un valor competitivo, mientras que el Estado uruguayo busca cerrar un acuerdo que garantice la sustentabilidad del proyecto.
En ese sentido, el plazo para definir ese aspecto fue extendido hasta el 30 de junio, lo que abre una nueva ventana para negociar y avanzar hacia la firma definitiva.
Un escenario abierto
Desde Paysandú aseguran que hay “un buen panorama” y que el proyecto sigue siendo una prioridad tanto para el gobierno nacional como departamental. La posible relocalización aparece así como una herramienta para destrabar tensiones regionales sin resignar una inversión clave.
Mientras tanto, en la costa entrerriana siguen de cerca cada movimiento, atentos a una decisión que podría modificar el impacto del proyecto en la región.
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