En la semana tuvo lugar el Día Mundial del Accidente Cerebrovascular (ACV), la primera causa de discapacidad y que afecta a gran número de argentinos.
Por: Mario Bonnot
El accidente cerebrovascular (ACV) representa una emergencia médica que puede tener consecuencias fatales y por eso es fundamental actuar con celeridad considerando el acrónimo Be Fast que, a nivel global, se impulsa como herramienta para reconocer señales de alarma: B de Balance por la pérdida repentina del equilibrio; E de Eyes ante la pérdida o cambios bruscos en la visión; F de Face por la asimetría facial al sonreír, A de Arms que es la debilidad en uno o ambos brazos al intentar levantarlos; S de Speech por la dificultad para hablar o entender y T de Time ante la urgencia de pedir ayuda rápidamente dado que cada minuto cuenta”. Aún así, se estima que un 60% de los argentinos no sabemos cómo actuar ante un ACV.
Sé rápido
El jefe de Cardiología Nuclear en ICBA Instituto Cardiovascular, Dr. Alejandro Meretta, explicó que “el ACV es la primera causa de discapacidad y está íntimamente ligado a factores de riesgo que muchas veces son silenciosos. Reconocer los síntomas en forma inmediata puede salvar una vida o determinar el grado de disfunción con el que una persona atraviesa el evento”.
En este contexto, Meretta profundizó en los motivos por los que el accidente cerebrovascular sigue siendo un problema de salud pública urgente y brindó detalles del acrónimo Be Fast para trabajar rápidamente dado que “cada 40 segundos una persona sufre un ACV en la Argentina”. Los primeros minutos son decisivos: “La cara caída, pérdida de fuerza en el brazo o una clara dificultad para hablar son claves para identificarlo. Hay que actuar rápido, porque tiempo es neuronas. El daño neuronal por falta de oxígeno se produce enseguida, y la capacidad de recuperación está directamente vinculada a la velocidad de atención”, según el profesional.
“El ACV ocurre cuando se tapa una arteria —que irriga los órganos— o cuando se rompe, originando un defecto en la irrigación cerebral. El 80 a 85 por ciento de los casos responde a accidentes isquémicos, o sea, cuando una arteria se tapa. En el resto se trata de situaciones en que la arteria se rompe”, explicó Meretta y detalló que “la formación de trombos puede ocurrir tanto en los grandes vasos como en el corazón, por ejemplo, debido a una fibrilación auricular. Si estos trombos viajan al cerebro, producen el ACV embólico”.
El cardiólogo precisó que “en general, el accidente cerebrovascular del hemisferio izquierdo afecta el habla, y las funciones motoras —como el control del brazo o la pierna— suelen cruzarse: si falla el brazo derecho, el daño puede estar en el hemisferio izquierdo”. Respecto a la gravedad de los cuadros, manifestó que “algunos pacientes pueden llevar una vida completamente normal luego de un ACV, mientras que otros resultan con importantes secuelas y limitaciones. Mucho depende de la zona afectada y, sobre todo, de la rapidez con la que logren recibir atención médica”.
Poco conocimiento
La consultora Voices realizó en septiembre pasado un examen sobre las percepciones y conocimientos de 806 personas mayores de 16 años en ciudad y provincia de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza y Tucumán.
El estudio divulgado por la consultora Voices mostró que 7 de cada 10 encuestados afirman saber en qué consiste un ACV. Sin embargo, solo el 38% se siente realmente preparado para actuar ante un caso cercano. Además, 4 de cada 10 participantes ignoran la urgencia requerida para iniciar el tratamiento en las primeras cuatro horas y media tras el inicio de los síntomas, lo cual puede marcar la diferencia ente la recuperación y la muerte.
La encuesta revela límites importantes en el conocimiento sobre cómo proceder ante la sospecha de un episodio de ACV: 3 de cada 4 argentinos optarían por acudir al centro de salud más cercano, en lugar de elegir uno que cuente con los recursos y la capacitación específica para atender esta emergencia. Solo el 17% priorizaría un hospital preparado, mientras que el 55% de la población considera que cualquier nosocomio puede brindar atención adecuada en este tipo de situaciones.
Finalmente el relevamiento también señala que 8 de cada 10 personas admiten preocupación por su propio riesgo de padecer un ACV, una inquietud que se detecta con mayor frecuencia en mujeres, adultos mayores de 35 años y sectores de menores recursos. Respecto a la prevención, el 77% de las personas considera que es posible evitar esta emergencia mediante chequeos médicos, control del estrés, práctica regular de actividad física, descanso adecuado y la adopción de una dieta equilibrada.
“Un ACV es una emergencia médica tiempo-dependiente. Cada minuto sin tratamiento equivale a la pérdida de 2 millones de neuronas”, explicó Matías Alet, médico neurólogo del FLENI y titular de la Unidad de ACV del Hospital Ramos Mejía
Reconocieron la trayectoria de Ricardo Masramón
La Ceremonia de Clausura del 95º Congreso Argentino de Cirugía fue el momento elegido para que el uruguayense Ricardo Masramón sea reconocido como Miembro Vitalicio de la Asociación Argentina de Cirugía (AAC).

El acto tuvo lugar en la semana en el Hilton Hotel de Buenos Aires y allí quien es miembro activo de la AAC desde hace más de cuarenta años recibió el diploma de miembro vitalicio que reconoce su extensa y destacada trayectoria en la práctica médica, la docencia universitaria y su compromiso con los más altos valores éticos y científicos de la profesión.
Al ser consultado respecto a lo vivido, señaló que “este reconocimiento, nos invita a reflexionar sobre la importancia de la acreditación y recertificación periódica de los títulos de especialista a través de las asociaciones científicas y gremiales” y quiso reconocer y agradecer “al Círculo Médico de Concepción del Uruguay su constante apoyo y su tarea gremial al servicio de la comunidad médica”.
El Dr. Ricardo Alfredo Masramón es Decano Emérito y Decano Fundador de la Facultad de Ciencias Médicas “Dr. Bartolomé Vassallo” de la Universidad de Concepción del Uruguay (UCU), ha formado a numerosas generaciones de médicos y cirujanos, y ha sido un pilar en la consolidación de un modelo educativo basado en la excelencia, la ética y el compromiso social.
Si valorás nuestro trabajo periodístico independiente, podés colaborar con $1.000 para impulsar este proyecto en el siguiente enlace: https://ojourbano.com.ar/impulsa-este-proyecto/
