Salud masculina: romper silencios para llegar a tiempo

Hablar de la próstata sigue siendo un tema que muchos hombres postergan o prefieren evitar. Sin embargo, distintas enfermedades vinculadas con la salud prostática afectan a una gran cantidad de personas adultas y, en muchos casos, los primeros síntomas aparecen mucho antes de que el problema avance. En ese contexto, el médico urólogo Alberto Villalba, especialista que atiende en Concepción del Uruguay, explicó cuáles son las señales más frecuentes, los hábitos que pueden ayudar y por qué una consulta a tiempo puede marcar diferencias importantes en la calidad de vida.

Cuando levantarse a la noche deja de ser una simple costumbre

El profesional señaló que una de las situaciones que suele generar confusión aparece cuando los hombres comienzan a levantarse varias veces durante la noche para ir al baño. Según explicó, muchas personas asocian esto directamente con haber tomado demasiada agua antes de acostarse, aunque aclaró que no siempre ocurre por esa causa.

“El hombre que toma mucha agua durante la noche simplemente va a eliminar ese líquido incorporado. Distinto es el caso de quienes tienen problemas prostáticos, donde suele aparecer una inversión del ritmo urinario habitual”, indicó. En ese sentido, detalló que la llamada nocturia se caracteriza por la necesidad de despertarse dos o más veces durante la noche para orinar y puede estar relacionada con alteraciones prostáticas.

Villalba sostuvo que uno de los problemas más frecuentes es que muchos hombres terminan incorporando ciertos síntomas a su rutina diaria. La pérdida de fuerza en el chorro urinario, la sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga, el goteo luego de terminar de orinar o la necesidad de regresar al baño pocos minutos después son algunas de las manifestaciones que suelen aparecer de manera gradual.

“Hay pacientes que pasan años conviviendo con molestias y terminan pensando que son algo normal por la edad”, explicó el especialista. Según señaló, muchas veces recién buscan atención médica cuando esas alteraciones empiezan a afectar el descanso o las actividades cotidianas.

La relación entre los problemas de próstata y la vida sexual

Otro de los aspectos sobre los que hizo referencia fue la relación entre las enfermedades de la próstata y la vida sexual. El médico indicó que algunos pacientes consultan inicialmente por dificultades en las erecciones sin sospechar que detrás puede existir un problema prostático.

“La disfunción sexual o la disfunción eréctil puede ser una de las formas de presentación de enfermedades de la próstata. Muchos hombres con hiperplasia prostática también manifiestan problemas con sus erecciones”, comentó.

El especialista aclaró además que no todas las enfermedades prostáticas están relacionadas con el cáncer. Explicó que existen distintos cuadros, entre ellos la hiperplasia prostática benigna, la prostatitis y el cáncer de próstata, cada uno con características y tratamientos diferentes.

Los hábitos y mitos que todavía rodean a la salud masculina

Respecto a la prevención, Villalba sostuvo que determinados hábitos pueden colaborar con el cuidado de la salud masculina. Entre las recomendaciones mencionó mantener una alimentación equilibrada, baja en grasas y con mayor presencia de frutas y verduras, además de sostener una adecuada hidratación y actividad física moderada.

También indicó que existen factores que es conveniente evitar. “El cigarrillo, el alcohol, el sedentarismo y la obesidad son aspectos importantes que influyen en la salud de la próstata”, explicó. A su vez, señaló que algunos nutrientes como vitamina C, vitamina D, zinc, selenio y licopenos pueden formar parte de una alimentación beneficiosa.

Uno de los mitos sobre los que hizo mayor hincapié está relacionado con la cirugía. Según explicó, todavía persiste la idea de que una próstata agrandada necesariamente termina en una intervención quirúrgica.

“El problema no es el tamaño de la próstata. Lo que determina una cirugía es el conjunto de síntomas y signos que presenta el paciente”, afirmó. Además, señaló que la evaluación debe ser realizada por un especialista y advirtió sobre la automedicación o tratamientos prolongados que pueden retrasar soluciones más adecuadas.

El médico indicó que, en algunos casos, llegar tarde a la consulta puede derivar en otras consecuencias. “Muchas veces terminamos encontrando daños en la uretra o una vejiga que durante años estuvo trabajando con sobreesfuerzo”, explicó.

Más allá de los avances en tratamientos y diagnósticos, Villalba remarcó que el principal desafío continúa siendo lograr que los hombres consulten a tiempo y puedan identificar las señales antes de que las molestias se conviertan en un problema mayor.

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