Este viernes por la mañana, tal como estaba previsto, se llevó adelante una emotiva y firme manifestación frente a los tribunales provinciales de Concepción del Uruguay. Desde las 9 y hasta las 11:30, familiares y allegados de Leonardo Almada, Axel Rossi y los hermanos Lucas y Brian Izaguirre —las cuatro víctimas del trágico accidente de tránsito ocurrido el 20 de junio de 2024— se concentraron pacíficamente para pedir justicia y visibilizar su dolor.
La movilización fue convocada por los propios familiares, en el marco de los 9 meses que se cumplen del siniestro vial protagonizado por el exfuncionario provincial Juan Ruiz Orrico, quien será juzgado por homicidio culposo agravado. Semanas atrás, la justicia resolvió elevar la causa a juicio oral y público, con una calificación legal que contempla una pena menor a seis años, lo que generó profundo malestar entre los familiares.
“Vida ya no nos queda”, expresó con crudeza y congoja Lorena Dubini, madre de Brian y Lucas Izaguirre, al dirigirse a quienes se acercaron a acompañar el reclamo. “Nos arrancaron todo. A mí me arrancaron dos hijos que eran mis pilares”, añadió.
Según consta en la causa, Ruiz Orrico conducía alcoholizado y a alta velocidad, y se cruzó de carril provocando el violento choque que terminó con la vida de los cuatro jóvenes de Basavilbaso, quienes se dirigían a trabajar al frigorífico Fadel, en Pronunciamiento.

Los recuerdos que compartieron los familiares dan cuenta de las vidas que se apagaron: jóvenes trabajadores, apasionados por el fútbol, que combinaban sus jornadas laborales con entrenamientos, arbitrajes y proyectos de vida. Brian, árbitro federal de fútbol, era considerado un ejemplo en su comunidad. Axel y Lucas también eran jugadores activos en sus clubes, y su ausencia todavía resuena en la Liga Regional de Fútbol de Basavilbaso, que les rindió homenaje al bautizar con sus nombres el campeonato local.
Durante la manifestación, se vieron carteles, fotos, camisetas y velas. El pedido fue claro: justicia real, justicia con responsabilidad. “Estamos acá porque nuestros hijos no vuelven, pero queremos que al menos se sepa la verdad, que haya justicia y que nadie más tenga que pasar por esto”, dijeron.

Los familiares ya han encabezado otras movilizaciones desde el hecho, y aseguran que seguirán haciéndolo. La causa, que conmocionó a toda la región, ahora avanza hacia el juicio, mientras el dolor persiste y el reclamo se mantiene firme.
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