El gobierno de Entre Ríos, conducido por Rogelio Frigerio, recibió $6.000 millones en concepto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) durante marzo, dentro de un reparto realizado por la gestión de Javier Milei que colocó a la provincia entre las más beneficiadas del país. La transferencia generó cuestionamientos de otros gobernadores, que denunciaron criterios discrecionales en la distribución de los fondos, y se concretó en un contexto de fuerte presión fiscal y caída de ingresos provinciales que obliga a la administración entrerriana a equilibrar las cuentas mientras atiende reclamos salariales y de servicios básicos.
El envío de estos ATN representa un alivio financiero inmediato para Entre Ríos, aunque los especialistas advierten que no modifica la estructura de fondo de las finanzas provinciales, que sigue afectada por la baja en la recaudación, la merma de la coparticipación y la necesidad de sostener obras y compromisos salariales. En este contexto, los fondos de Nación aparecen como un paliativo momentáneo, pero los gobernadores insisten en que el volumen transferido no alcanza para compensar la caída estructural de ingresos, lo que mantiene la presión sobre la administración de Frigerio y obliga a ajustar prioridades en la provincia.
Entre Ríos y su lugar en el ranking nacional de ATN
A nivel nacional, el Gobierno distribuyó unos $47.000 millones entre varias provincias durante los días 19 y 20 de marzo, cifra que representa el mayor volumen de transferencias discrecionales en lo que va del año. Dentro de ese esquema, Entre Ríos se ubicó en el tercer lugar del ranking de beneficiados, solo por detrás de Corrientes y Mendoza, que recibieron $8.000 millones y $7.000 millones respectivamente. Este podio puso nuevamente en debate la lógica de distribución de los ATN, ya que las provincias más favorecidas mantienen una relación política cercana a la Casa Rosada, lo que generó críticas de mandatarios de distritos menos alineados con el Gobierno nacional.
El reparto alcanzó a 11 provincias, aunque la mayor parte de los fondos se concentró en un grupo reducido. Misiones, San Juan y Chaco también recibieron montos significativos, mientras que Jujuy y Neuquén obtuvieron $2.000 millones y otras provincias opositoras, como Buenos Aires y CABA, no recibieron transferencias adicionales en este tramo. Esta situación provocó malestar entre los gobernadores que consideran que los ATN enviados no cubren ni el 6% de lo perdido por la caída de coparticipación durante enero y febrero, y que las cifras resultan insuficientes para compensar el impacto económico que atraviesan sus jurisdicciones.
Desafíos estructurales y tensión fiscal nacional
Los datos oficiales muestran que entre enero y febrero de este año las provincias acumularon una pérdida de más de 800 mil millones de pesos en términos reales, con una caída promedio del 6,9% respecto al mismo período del año pasado. Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe fueron los distritos más afectados, mientras que el resto de las provincias también registraron variaciones negativas. A esto se suma la recesión de sectores productivos y la caída del consumo, que sigue impactando en la recaudación y anticipa que la situación podría mantenerse crítica durante los próximos meses.
En Entre Ríos, los $6.000 millones transferidos representan un respaldo financiero que permite afrontar compromisos inmediatos y sostener programas provinciales en medio de un escenario económico complejo. Sin embargo, los expertos advierten que la medida no resuelve los problemas estructurales de la provincia, y que el verdadero desafío del gobierno de Frigerio sigue siendo garantizar la estabilidad fiscal, cumplir con los compromisos salariales y mantener servicios esenciales en un contexto nacional marcado por desigualdades en la distribución de fondos y tensiones fiscales entre Nación y provincias.
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