Entre Ríos finalmente confirmó este martes que tendrá representación en las finales nacionales de los Juegos Evita, que se disputarán en Mar del Plata del 29 de septiembre al 4 de octubre. La decisión, comunicada por el secretario general de la Gobernación, Mauricio Colello, llega luego de días de polémica pública, reclamos en redes sociales y manifestaciones de deportistas entrerrianos.
La novedad marca un giro en la postura oficial: hace apenas una semana el secretario de Deportes, Sebastián Uranga, había asegurado que la provincia no participaría y que la apuesta se centraría en los Juegos Deportivos Entrerrianos. Sin embargo, la presión de clubes, familias, concejales y dirigentes deportivos terminó inclinando la balanza, y el propio Colello confirmó que el gobierno nacional cubrirá una parte de los costos, mientras que el resto será afrontado por la administración de Rogelio Frigerio.
Política y deporte, un cruce inevitable
El retroceso del Ejecutivo entrerriano no puede separarse del escenario político nacional. La decisión se da tras dos derrotas electorales de La Libertad Avanza —el espacio que gobierna el país y que en Entre Ríos sostiene un acuerdo con Frigerio—: primero en Corrientes, hace 15 días, y el último domingo en la provincia de Buenos Aires, donde el oficialismo sufrió un revés contundente. En ese marco, la definición sobre los Juegos Evita parece leerse también como un intento de recomponer la relación con la sociedad entrerriana en un tema tan sensible como el deporte juvenil y amateur.
Las voces que impulsaron el cambio
La semana pasada, en Concepción del Uruguay, el bloque de concejales “Juntos por Uruguay” del Partido Justicialista había presentado un proyecto de comunicación rechazando la decisión de dejar a la provincia afuera de los Evita. Los ediles advirtieron que se trataba de un retroceso en derechos deportivos y sociales, y recordaron que en 2024 Entre Ríos se ubicó en el sexto lugar del medallero nacional y tercero en la categoría Juveniles.
La postura de los legisladores locales se sumó a la de entrenadores y referentes deportivos. Patricia Lescano, profesora de Educación Física y entrenadora de atletismo en Colón, había remarcado que los Juegos Evita son “el semillero de todos los deportes” y que excluir a los atletas significaba cortar con una oportunidad única de desarrollo.
“Conseguimos que los entrerrianos estén presentes”
Este martes, Mauricio Colello confirmó la marcha atrás y aseguró que “los atletas entrerrianos van a decir presente en los Juegos Evita y no tengo ninguna duda de que nos van a dejar muy bien parados”. También respondió a las críticas: “Con bolsillos de payaso cualquiera resuelve; lo difícil es hacerlo con responsabilidad”.
El funcionario insistió en que los Juegos Entrerrianos tienen una escala mucho mayor —23.000 participantes durante más de cuatro meses— en comparación con los 300 atletas que viajan a Mar del Plata durante cinco días. No obstante, la presión social y política obligó a dar marcha atrás con una medida que había generado indignación en toda la provincia.
Con este anuncio, la delegación entrerriana se prepara para viajar a Mar del Plata a fines de septiembre con la ilusión de repetir o mejorar el desempeño del año pasado. Más allá de la competencia deportiva, lo ocurrido deja en evidencia la tensión entre el ajuste presupuestario, las decisiones políticas y la fuerza de la comunidad deportiva cuando se organiza para defender sus espacios.
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