Garay cuestionó los despidos en Granja Tres Arroyos tras una reunión

Los telegramas de despido que comenzaron a llegar a trabajadores de la planta La China, de Granja Tres Arroyos, en Concepción del Uruguay, generaron un cuestionamiento del concejal Juan Martín Garay, quien puso el foco en la reunión que el gobernador Rogelio Frigerio mantuvo días antes con el presidente del directorio de la empresa, Joaquín De Grazia. El encuentro había sido presentado como parte de las gestiones para preservar las fuentes laborales.

Frigerio había informado que se reunió con De Grazia para analizar la situación de la planta uruguayense y continuar con las gestiones vinculadas al conflicto. En ese marco, sostuvo que seguirían «haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para resguardar las fuentes de trabajo y contribuir a resolver el problema».

Sin embargo, según señaló Garay, pocos días después de ese encuentro comenzaron a llegar los telegramas de despido a empleados de La China. El concejal planteó así un interrogante sobre lo ocurrido entre la reunión y las desvinculaciones, y consideró que la situación conocida hasta el momento no se condice con el objetivo de preservar los puestos de trabajo anunciado por el Gobierno provincial.

En su planteo, Garay también recordó que el propio gobernador había señalado la existencia de un contexto favorable para la industria avícola en el país y particularmente en Entre Ríos. A partir de ese escenario, sostuvo que el seguimiento de la situación debería traducirse en medidas concretas destinadas a sostener la producción y el empleo.

La crisis de Granja Tres Arroyos se viene desarrollando desde hace tiempo y, de acuerdo con el planteo del concejal, sus consecuencias alcanzan no solamente a los trabajadores de la empresa, sino también a productores, transportistas y otros sectores vinculados con la cadena productiva avícola de Concepción del Uruguay.

Garay reclamó que tanto la Provincia como la Nación se involucren frente a una situación que, según sostuvo, excede a la propia empresa. En ese sentido, señaló que el diálogo entre las autoridades y la compañía debería derivar en acciones concretas para sostener la producción y preservar los puestos de trabajo.

El concejal cerró su planteo poniendo el foco en el impacto social de las desvinculaciones y reclamó respuestas para los trabajadores y sus familias. «Detrás de cada telegrama hay un trabajador, una familia y una ciudad que espera respuestas», expresó.

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