Una serie de hallazgos en una zona agreste del Parque Nacional El Palmar, en el departamento Colón, reavivó el misterio en torno a la desaparición de Juan Ramón Maciel, un joven oriundo de Ubajay que permanecía ausente desde enero de 2024. Todo indica que los restos óseos descubiertos recientemente en inmediaciones del Arroyo Ubajay pertenecerían al muchacho, cuya búsqueda mantuvo en vilo a su comunidad por más de un año.
El hallazgo fue comunicado este martes por la tarde por el jefe de guardaparques del parque, quien informó que personal que realizaba un recorrido de rutina en un área de difícil acceso se topó con restos humanos cerca de un árbol, a más de dos kilómetros de la costa del río Uruguay. De inmediato, se activaron los protocolos judiciales con la intervención de la Unidad Fiscal de Colón, a cargo del fiscal Alejandro Perroud.
En el lugar, efectivos de la Policía Científica realizaron el levantamiento de los restos óseos y recolectaron una soga blanca que pendía del árbol a casi seis metros de altura. Junto a la cuerda, también se encontraron una vértebra y otras piezas del esqueleto, que no habían sido detectadas durante una inspección anterior realizada en noviembre del año pasado.

Vínculo con una búsqueda previa
El detalle más conmovedor del caso es que en esa inspección de noviembre ya se habían encontrado huesos, una mochila y una campera que pertenecían a Maciel, también por parte de un guardaparques. En aquel entonces, se pensó que algunas partes del cuerpo podrían haber sido arrastradas por animales salvajes. Sin embargo, con este nuevo hallazgo se sugiere que simplemente no fueron detectadas oportunamente.
Estudios forenses anteriores habían revelado una fractura en la base del cráneo, compatible con una caída desde altura. Con la presencia de la cuerda en el árbol, ahora cobra fuerza la hipótesis de que el joven de 22 años pudo haberse quitado la vida, aunque la Justicia aún no ha emitido una conclusión definitiva.
Un caso que estremeció a Ubajay
Juan Ramón Maciel, conocido por su entorno como «Cache», desapareció el 17 de enero de 2024. Desde ese momento, se desplegaron intensos operativos de búsqueda por parte de la Policía de Entre Ríos y Bomberos Voluntarios, sin éxito durante los primeros meses. Cache era de contextura delgada, medía 1,73 metros, tenía cabello negro y ojos marrones. Se destacaba por varios tatuajes: una corona en el pecho, otros en los antebrazos y dedos, y por su labio leporino.
El fiscal Perroud tiene previsto reunirse con los familiares de Maciel este jueves para informarles formalmente sobre el nuevo hallazgo y los pasos a seguir. Por el momento, desde la Jefatura Departamental Colón se mantienen cautos y han restringido la difusión de más detalles hasta contar con los resultados científicos finales que permitan confirmar la identidad de los restos con certeza.
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