Un investigador uruguayense definirá la política científica de la UTN hasta 2029

El licenciado Omar Roberto Faure fue designado como secretario de Ciencia y Tecnología de la Universidad Tecnológica Nacional en el Rectorado, con sede a nivel nacional, en una decisión oficializada en los últimos días y que involucra directamente a un docente e investigador de la Facultad Regional Concepción del Uruguay, quien asumirá el cargo hasta 2029 y tendrá bajo su responsabilidad la definición de las políticas científicas y tecnológicas de toda la UTN.

La designación coloca a un referente académico uruguayense al frente de un área estratégica de una de las universidades más federales del país, con presencia en todas las regiones y con fuerte impacto en la formación tecnológica, la investigación aplicada y la vinculación con el sistema productivo. Faure llega a este rol luego de más de dos décadas de trayectoria en docencia, investigación y formación de recursos humanos dentro de la institución.

Una carrera construida desde Concepción del Uruguay

Omar Roberto Faure desarrolló su carrera académica desde marzo de 2001 en la Facultad Regional Concepción del Uruguay, donde se desempeña como docente con dedicación exclusiva y continúa dictando asignaturas de grado y posgrado. El investigador construyó su perfil a partir de una sólida formación en Matemática Aplicada, con estudios realizados en la Universidad Nacional del Litoral y un doctorado en la Universidad de Lieja, en Bélgica.

Ese recorrido le permitió integrarse a la UTN con una mirada complementaria y fortalecer líneas de investigación vinculadas al perfil tecnológico de la universidad. Desde la Regional Concepción del Uruguay, Faure impulsó inicialmente el grupo de Métodos Numéricos, que luego dio origen al Grupo de Mecánica Computacional y Estructuras, un espacio desde el cual se formaron doctores que hoy continúan su trayectoria en el sistema científico.

El docente reconoce que ese camino le permitió comprender en profundidad la identidad de la UTN, su anclaje territorial y su rol dentro del entramado productivo y social. Esa experiencia resulta clave para asumir ahora una responsabilidad de alcance nacional, que implica también una reconversión personal y profesional.

Qué función cumple la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UTN

La Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Universidad Tecnológica Nacional constituye el espacio desde el cual se definen las políticas directrices en materia de investigación, desarrollo e innovación para todas las facultades regionales del país. Desde allí se establecen prioridades, se coordinan programas y se articulan acciones entre las distintas unidades académicas.

El rol del área no se limita a la gestión administrativa de proyectos, sino que implica una mirada estratégica sobre cómo se desarrollan las tareas de investigación, cómo se vinculan con la docencia, la extensión, la transferencia tecnológica y las relaciones institucionales e internacionales, respetando la diversidad propia de una universidad federal.

Faure entiende que uno de los ejes centrales de su gestión será fortalecer enfoques interdisciplinarios y promover una mayor integración de saberes, en un contexto marcado por cambios tecnológicos acelerados y desafíos estructurales para el sistema científico.

Prioridades hasta 2029 en un contexto complejo

El nuevo secretario de Ciencia y Tecnología asume su cargo en un escenario nacional atravesado por dificultades presupuestarias y por un debate profundo sobre el rol de la educación superior y la ciencia. En ese marco, Faure plantea como prioridad sostener y fortalecer las líneas de investigación ya consolidadas dentro de la UTN, al mismo tiempo que se impulsa el crecimiento de aquellas que se encuentran en expansión y se acompaña el desarrollo de líneas emergentes con potencial estratégico.

La universidad cuenta con una amplia diversidad de capacidades distribuidas en todo el país, y la gestión buscará generar condiciones para su fortalecimiento, promoviendo una mayor articulación entre investigación, desarrollo, vinculación tecnológica y demandas del medio productivo. El objetivo apunta también a visibilizar capacidades que muchas veces no son plenamente conocidas por la industria.

El desafío de sostener la ciencia universitaria

Faure advierte que uno de los principales desafíos actuales es sostener la calidad académica y la vocación pública de la universidad en un contexto de restricciones presupuestarias y de alta incertidumbre para el sistema científico. El investigador señala que la educación superior y la ciencia han perdido centralidad en algunos discursos públicos, lo que genera un escenario complejo para la planificación a mediano y largo plazo.

En ese contexto, considera indispensable optimizar los recursos disponibles y avanzar de manera responsable en la búsqueda de financiamiento complementario, sin resignar la autonomía académica ni el carácter público de la universidad. Al mismo tiempo, destaca el valor del principal capital institucional: el talento, la vocación y el compromiso de los investigadores que sostienen las tareas de investigación incluso en condiciones adversas.

Ciencia, ingeniería y desarrollo

El secretario de Ciencia y Tecnología remarca que la investigación universitaria comparte con la ingeniería la necesidad de creatividad, capacidad para abordar problemas complejos y una sólida formación técnica. En ese sentido, subraya que la formación de profesionales de la UTN constituye un aporte estratégico para generar conocimiento, innovación y transferencia, con impacto científico, tecnológico y social.

La ciencia, sostiene, resulta un pilar central para el desarrollo económico y social del país, ya que permite agregar valor, mejorar la competitividad y dar respuestas a problemáticas sociales, ambientales y tecnológicas complejas, aun en escenarios poco favorables.

Inteligencia artificial y nuevos desafíos

Faure también pone el foco en los desafíos que plantea la aceleración tecnológica, como la inteligencia artificial, la ciencia de datos y la digitalización. Estas herramientas requieren nuevos enfoques metodológicos, mayor interdisciplinariedad y una actualización permanente de las capacidades académicas.

Al mismo tiempo, el investigador advierte que este escenario abre oportunidades comparables a transformaciones históricas anteriores. Desde su perspectiva, la universidad tiene la responsabilidad de incorporar estas tecnologías de manera crítica y responsable, orientándolas al desarrollo científico, tecnológico y social.

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