Ruidos que duelen: alertan por el impacto de la pirotecnia en personas con autismo y animales

La Dirección para la Inclusión de las Personas con Discapacidad lanzó en Concepción del Uruguay un llamado a la comunidad para tomar conciencia sobre los efectos negativos del uso de pirotecnia durante las fiestas de Navidad y Fin de Año, con especial foco en niños, adolescentes, personas mayores y animales de compañía.

La Dirección explicó que los ruidos intensos y repentinos generan angustia, sobresaltos y crisis en niños y adolescentes con discapacidad, en particular en quienes se encuentran dentro del espectro autista. Estos efectos aparecen porque muchas de estas personas presentan hipersensibilidad auditiva, una condición que provoca una reacción exagerada ante sonidos habituales que pueden resultar molestos o incluso dolorosos.

Las personas con autismo, según indicaron desde el área municipal, muestran una alta susceptibilidad a los sonidos fuertes debido a la hiperacusia. Esta característica hace que las explosiones de la pirotecnia sean vividas como una amenaza, lo que puede derivar en episodios de ansiedad, llanto o crisis conductuales difíciles de controlar.

La Dirección recomendó anticipar las situaciones de ruido mediante apoyos visuales como pictogramas o historias sociales, que permitan a las personas comprender cuándo y dónde se producirán los estruendos. Esta previsión ayuda a reducir el impacto emocional y a brindar mayor seguridad.

El organismo también sugirió el uso de auriculares o protectores auditivos que disminuyan el nivel de presión acústica. Estos elementos permiten atenuar el sonido y pueden marcar una diferencia significativa durante los momentos de mayor intensidad sonora.

La Dirección aconsejó además el alejamiento inmediato de la fuente de ruido cuando la pirotecnia ocurre de manera inesperada. Esta acción simple puede ayudar a evitar una crisis mayor y a proteger la salud emocional de quienes presentan sensibilidad auditiva.

Las personas adultas mayores también resultan afectadas por este tipo de ruidos, ya que pueden sufrir alteraciones nerviosas, episodios de desorientación o complicaciones cardíacas. Los sonidos fuertes y sorpresivos representan un riesgo concreto para su bienestar físico y emocional.

Los animales de compañía padecen de manera especial el uso de pirotecnia, ya que su oído es mucho más sensible que el humano. Las explosiones generan miedo extremo, desorientación y, en muchos casos, la huida de los hogares, con el consiguiente peligro para su integridad.

Desde la Dirección para la Inclusión de las Personas con Discapacidad remarcaron que evitar la pirotecnia es un gesto de empatía y responsabilidad social. El organismo sostuvo que celebrar sin estruendos permite cuidar a los sectores más vulnerables y construir una convivencia más respetuosa durante las fiestas.

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