Por Manuel Iconicoff
Hay historias que parecen reservadas para el final de una carrera. Después de décadas de esfuerzo, viajes, entrenamientos, títulos y trabajo silencioso por el crecimiento del hockey en Concepción del Uruguay, Alejandro Martínez recibió una noticia que jamás había imaginado tan cerca: vestir la camiseta de la Selección Argentina.
Referente del Club República de Italia (CRI), impulsor de proyectos deportivos y uno de los nombres más reconocidos de la disciplina en la región, Martínez ya pensaba más en el retiro que en nuevos desafíos dentro de la cancha. Sin embargo, una consulta hecha por simple curiosidad terminó cambiando sus planes. Se sumó a una convocatoria abierta de la Selección Argentina Máster +45, superó un riguroso proceso de evaluación y quedó entre los 18 jugadores que representarán al país en el Mundial de Hockey Máster que se disputará desde el 22 de julio en Rotterdam, Países Bajos.
Para quien dedicó buena parte de su vida al hockey, la convocatoria significó mucho más que la participación en una competencia internacional. Fue una nueva motivación para volver a entrenar, volver a competir y, sobre todo, cumplir el sueño de cualquier deportista: defender los colores argentinos y entonar el himno nacional frente a las principales potencias del mundo.
En esta nota con LA CALLE, Martínez repasa cómo se dio una convocatoria tan inesperada como emocionante, analiza el presente del hockey local y regional, y plantea los desafíos que aún tiene por delante una disciplina que no deja de crecer en Concepción del Uruguay.

– ¿Cómo se da la citación o la convocatoria para el mundial y para la selección?
– Para el mundial pasado me había contactado un amigo que viajaba a ver si estaba interesado en viajar y como yo estaba en Italia y con otros planes de viajes decliné la oferta. A finales del 2025 me contacto yo con este amigo para preguntarle a ver cómo era, de curiosidad, y me dice “mira ya hace varios meses estamos entrenando, se abrió una convocatoria para jugadores interesados y estamos entrenando, pero hablo con el entrenador y te podés sumar”. Bueno, me aceptaron y fui. Y fui a la primera convocatoria de noviembre sin saber lo que me podía encontrar, a ver si era algo que me podía gustar o estaba a mi alcance en cuanto a nivel y me di cuenta que era posible, nadie regalaba nada. Tenía chance de pelearla y eso me generó entusiasmo, eso me generó ganas de decir vamos a probar a ver si estoy en condiciones todavía para afrontar algo de esto. Después me fui a un torneo americano de hockey master y ahí el entrenador me habló y me dijo que creía que estaba en condiciones y que si estaba disponible ya me podía pre confirmar que iba a estar en el grupo lo cual para mi fue inesperado tan rápido y bueno, eso habla que me vio bien. Después siguió el proceso, éramos creo que casi 40 jugadores, seguimos con entrenamientos sin saber quiénes iban a ser los definitivos 18. En marzo salió la lista definitiva así que muy contento.

-¿Cómo lo tomaste en ese momento?
– En mi caso ya había decidido dejar de jugar en julio del año pasado, así que fue todo medio inesperado. No me lo esperaba, pregunté por preguntar y al final me terminé llevando un hermoso premio. Para mí, mi retiro del hockey fue en julio del año pasado. Si bien tuve que jugar algún que otro partido con el equipo, no me estaba entrenando con los chicos de República de Italia, no me estaba entrenando y terminé con esta aventura de ir con el seleccionado, lo cual entre comillas me obliga a volver a entrenar y a volver a ficharme para jugar. En síntesis fue como una cosa inesperada, deseada, pero inesperada. La busqué porque claramente sino no me hubiesen llamado o no hubiese viajado ese día no estaba esa oportunidad. Lo tomo como un cierre de carrera hermoso, obviamente con la gran satisfacción de vestir la celeste y blanca que creo que es el sueño de todo deportista especialmente lo que hemos hecho muchos sacrificios para el deporte, para nuestro deporte y que estuvimos lejos en edad de ser competitivos. Es una oportunidad aunque sea en esta etapa, que genera mucha satisfacción, muchas ganas de ver qué se siente, qué se siente estar con la ropa del seleccionado, escuchar el himno, enfrentar a otras potencias, esas que viste siempre por televisión y no sé ya me da escalofrío solo pensar que puedo llegar a enfrentarme a seleccionados como Alemania, Holanda o Australia.
– ¿A qué organización responde esta selección? ¿Cómo hacen con los entrenamientos?
La selección pertenece a la Asociación Máster, no a la Confederación Argentina. A nivel entrenamiento nos concentrábamos una vez al mes, ahora ya más cercana a la fecha empezó a haber una frecuencia de 21 días en los entrenamientos y ahora ya cada 15 días nos encontramos. Desde que quedó la lista definitiva entrenamos los viernes, cuando nos concentramos entrenamos viernes y nos quedamos hasta el sábado. Los viernes generalmente se hace algún amistoso. El grupo es muy bueno, muy humano y federal. Hay gente de muchas provincias, hay de Mendoza, de San Luis, de Córdoba, de Corrientes, de Paraná, de Concepción, de Mar del Plata, de Buenos Aires, Lanús, Berazategui. La verdad que un grupo muy variado y el entrenador priorizó a la gente que se esforzó y que se rompió el lomo para estar ahí durante el proceso y buscando calidad humana.

– ¿Con qué objetivo van a viajar?
– En cuanto al objetivo, el mundial pasado los chicos quedaron cuartos, y la idea es tratar de no repetir sino de mejorar esa posición. Para eso la evaluación que hicieron era que se quedaban cortos con el físico, entonces este año hicieron un test físico para tratar de ver cómo estábamos y creo que según los comentarios el equipo va más preparado en cuanto a lo físico.
-¿Cómo hacés con la parte laboral para viajar a los entrenamientos y luego a al Mundial?
– Sobre lo laboral es un tema medio extraño. Trabajo junto a mi hermano Patricio en el rubro hotelería. Básicamente me cubre durante el período que no estoy y se lo tengo que devolver después. O sea que básicamente puedo viajar gracias a que mi hermano me banca una y otra vez con estas cosas. Gracias a él puedo ausentarme para hacer este tipo de cosas.
-¿Cuál es tu situación actual por fuera de esta experiencia con la Selección Master?
– En julio del año pasado decidí no jugar más, vuelvo por esta situación. Volví de Italia por cuestiones personales que me afectaron mucho, entonces necesitaba parar y ya hace muchos años que vengo pensando en dejar de jugar y cubrir un rol por fuera de la cancha. Y esta convocatoria me hizo tener ganas de volver a jugar y a competir, no digo a entrenar porque lo hice siempre, creo que me he destacado por mi parte física y sigo manteniendo buen estado físico a pesar de mi edad. Era más que todo, dejar de jugar al hockey. Porque jugar con los más jóvenes no es que no me llena, sino que no me siento igual de competitivo y mucho eso no me agrada entonces prefiero dejar el lugar a los chicos y que disfruten ellos y verlos jugar a ellos. Jugué las finales del año pasado porque nos faltaba banco, nos faltaban jugadores entonces tuve que jugar. Terminamos ganando el torneo del campeonato de la Asociación del Centro-Sur, (AHCSE). Eso nos permitió como club clasificar como campeón al Regional de clubes que se hizo en Rosario este año. En ese torneo fuimos cabeza de serie junto a Rowing de Paraná, los dos equipos terminamos ganando nuestras zonas cómodamente en semifinal nos enfrentamos a Hípico de Concordia que pasamos por penales y en la final nos enfrentamos a Rowing que es un equipo muy fuerte y terminamos perdiendo 2 a 1 a poco del final. Fue un torneo hermoso en todo sentido, la logística, la organización que tuvimos, el comportamiento de los chicos, la conducta dentro de la cancha, el juego que desplegamos. Así que fue un torneo súper lindo y nuestro segundo puesto le dio a la Asociación del Centro Sur una plaza a la Superliga, el torneo que aglutina a los mejores 32 equipos de Argentina. Así que contentos que logramos ese objetivo. Y hoy nos damos cuenta que a nivel litoral somos competitivos sacando los tres equipos más importantes de Rosario y El Quillá de Santa Fe estamos a nivel. Así que bien, contentos con eso.

– ¿Qué nos podés contar del República de Italia?
– Nuestro equipo está bien, veníamos siempre peleando pero no se nos estaban dando las cosas. Desde mi llegada, lo que me centré, que tomé a cargo del grupo porque me pareció que era un grupo que tenía mucho talento, muy joven, me valía la pena para trabajar. Me centré más en cambios que tenían que ver con el comportamiento, con lo cultural, con cómo tomar las cosas. Una batalla bastante dura durante todo el año con el cuerpo técnico del año pasado y que sigue siendo este año claramente porque para hacer un cambio real se requiere tiempo terminamos ganando el campeonato jugando bien. De hecho venimos invictos a nivel local y regional venimos invictos desde mayo del año pasado. Se podría decir que perdimos dos partidos en un año y medio así que el equipo viene firme, sólidos. Tenemos un equipo súper joven de edad. Falta que se retiren algunos que otros grandes, pero es porque estamos esperando la llegada de los más chicos.
– Aprovechando tu experiencia y tu trayectoria en este deporte ¿Qué análisis hacés de la situación del hockey local y regional?
– Haciendo un análisis de hockey local y regional, yo lo dividiría en dos. Dividiría la realidad de Concepción Uruguay y por otro lado la realidad de la Asociación de Centro Sur o lo que queda de AHRU (Asociación de Hockey del Río Uruguay) , que va de Concordia hasta Gualeguaychú. Por un lado tenemos a nivel local un hermoso volumen de clubes, se masificó la cantidad de jugadores, se juega todos los fines de semana y eso termina siendo motivante. Hubo una proliferación de asociaciones locales y torneos locales. Hay clubes como Regatas, como República Italia o el Club de Profesionales que se van a desafiar a nivel más regional a través de AHCSE. Y hay otros clubes que todavía no tienen la capacidad, la logística o algo le falta para dar el salto hacia un nivel más alto. Entonces de esta manera estamos conteniendo a las dos realidades del hockey, lo cual celebro mucho tener el torneo local, ya hay División A y B, hay reserva, hay mamis-hockey y hay un montonazo de movimientos que se están dando muy muy interesantes. Y la gente de otras ciudades se sorprende con la cantidad de clubes que hay en la ciudad. Y a nivel AHCSE se están pudiendo jugar todos los torneos en sintético, como el local. Y a nivel varones hay tres equipos principalmente que tienen un poquito más de desarrollo. Otros equipos que vienen tratando de lograrlo, hay un torneo regular, hay capacitaciones, hay seleccionados, etc. Indudablemente que todavía falta nivel para compensar con Paraná o Santa Fe o ni hablar Rosario. Ese sería nuestro norte cercano. Y la sorpresa se radica en el torneo este regional que involucró al mejor de Paraná, a los mejores de la costa de Uruguay, a los correntinos, a los chaqueños, o sea, toda la región NEA, los equipos de la Asociación de AHCSE anduvieron muy bien.
– ¿En qué aspecto considerás que se podría mejorar?
– Si bien ahora tenemos en la ciudad una tercera cancha sintética y es espectacular porque es mejor que jugar en césped, como deuda está la parte de tener una superficie acorde a los estándares del hockey moderno. ¿Qué quiere decir esto? Hoy está faltando en Concepción la cancha de agua, el sintético de agua ¿y por qué lo digo? Porque a Achirense va a inaugurar una cancha de agua, Golf de Paysandú puso una cancha mixta, Concordia tiene su cancha de agua, Paraná tiene su cancha de agua y va a tener una segunda pronto y el hockey por ejemplo en Buenos Aires hoy en el torneo metropolitano no podés jugar a la A si no tenés una cancha de agua en varones y mujeres. Sin cancha de agua no hay desarrollo, y es otro hockey distinto el que juega sabe lo que digo. El hockey con cancha de agua es otra realidad. Yo creo que el objetivo sería en un futuro no muy lejano tener nuestra propia cancha de agua también en la ciudad.
– Después tenemos que tratar de trabajar todos juntos para un mejor hockey en la ciudad. Es como que cada uno está cuidando su quintita y hay poco trabajo de amalgamar a todos los grupos, hay que ayudar a desarrollar los talentos de la ciudad, a capacitar entre todos a los entrenadores. Ese fue un espíritu que tuvimos cuando estuvimos a cargo de la Liga del Centro Sur y los clubes que formaban la Liga del Centro Sur entendían a la perfección, los clubes originarios del hockey de la zona entendimos que el camino era trabajar juntos para el desarrollo. Se había dado una conjunción hermosa. Los entrenadores que tenían más experiencia daban capacitaciones a los que tenían menos experiencia sin miedo a contar todo lo que sabían. Juntos traíamos capacitadores de otros lados para mejorar nuestra calidad de entrenadores y de entrenamiento. Bueno, eso creo que está faltando mucho en la ciudad porque el volumen lo tenemos pero creo que carecemos de entrenadores preparados pero sobre todas las cosas porque no estamos formándonos y si bien hay lindos brotes verdes podría ser mucho más si estaríamos todos trabajando para el mismo lado. Después me encanta que haya un torneo grande de Sub-12 que fue una iniciativa muy buena y creo que va a dar muchos frutos.
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