El concejal y economista Pablo Presas propuso reorganizar la estructura del Municipio de Concepción del Uruguay con el objetivo de mejorar la prestación de los servicios públicos y adaptar la administración al crecimiento de la ciudad. La iniciativa fue difundida a través de una columna de opinión, en la que plantea una reforma organizacional para hacer más eficiente la gestión municipal.
Presas sostiene que muchos de los problemas cotidianos que afectan a los vecinos, como el estado de las calles, las pérdidas de agua, los desagües que no funcionan o la gestión de los residuos, no responden únicamente a quienes ocupan cargos de responsabilidad, sino también a la forma en que está organizada la administración municipal. En ese sentido, afirma que la ciudad ha alcanzado un nivel de complejidad que exige una estructura diferente a la que fue concebida cuando Concepción del Uruguay tenía una escala mucho menor.
Según plantea, Concepción del Uruguay se encuentra en un proceso de crecimiento que demanda una administración capaz de responder con mayor rapidez y eficiencia. Considera que la concentración de decisiones en una misma área provoca demoras, acumulación de expedientes y dificulta la planificación estratégica, ya que las urgencias terminan desplazando las tareas de largo plazo.
Entre las propuestas, el edil plantea reorganizar el área vinculada a la infraestructura urbana mediante la creación de cuatro sectores especializados: uno destinado a infraestructura urbana; otro a los servicios sanitarios; un tercero a la gestión integral de residuos sólidos urbanos; y un cuarto al planeamiento urbano. Cada uno tendría objetivos específicos, equipos técnicos fortalecidos, autonomía de gestión y responsables claramente identificados.
La iniciativa también propone dejar atrás un esquema basado principalmente en la tramitación de expedientes para avanzar hacia una gestión por resultados. Para ello, Presas considera que cada área debería publicar indicadores de desempeño, como los tiempos de reparación de pérdidas de agua, los metros de pavimento ejecutados, la recuperación de materiales reciclables o la resolución de reclamos, con el fin de que los vecinos puedan evaluar la gestión a partir de datos verificables.
En su análisis, el concejal aclara que la reorganización no implica necesariamente ampliar la estructura política, sino redistribuir funciones, fortalecer los equipos técnicos y redefinir responsabilidades. A su entender, el debate no debería centrarse en el tamaño del Estado, sino en la calidad de su organización y en su capacidad para administrar mejor los recursos disponibles.
Finalmente, Presas sostiene que la próxima gran obra del municipio no debería ser de hormigón, sino una reingeniería organizacional que permita brindar mejores servicios, ejecutar más obras y preparar a Concepción del Uruguay para los desafíos que planteará su crecimiento en las próximas décadas.
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